Adoraba a su familia y a su novio Ken, de hecho pensaba casarse con él y formar una hermosa familia al salir de la escuela. Quedó en las mejores universidades del país, pero su deseo de ser una esposa devota la llevó a dejarlo todo para dedicarse a su futuro esposo....
Los primeros meses de casados fueron dulces para ella, de hecho... se le veia como una esposa radiante. Su casa siempre estaba impecable, la cena a la hora y los niños bien arreglados y educados. Todo al parecer era perfecto.
Pero un día toda aquella felicidad imaginaria se rompió.
Cuando fué con su amiga Sally a hacer las compras al supermercado, debieron cambiar la típica ruta porque en el centro de la ciudad había una protesta. ¿Que será? se preguntaban las devotas amigas. Hasta que Sally leyó una pancarta de uno de los protestantes: "Queremos libertad para los gays".... -¡Qué horror! exclamó. ¡Cómo esa gente indigna puede hacer esas cosas!¡La biblia lo prohibe!.
Y como un chorro de agua helada que te cae directo en la cabeza, algo desdibujó de su rostro la imagen de esposas correctas: sus esposos participaban de la protesta y no de la mejor manera... ambas amigas quedaron en shock y corrieron a refugiarse en su casa.
Y así fue... durante un tiempo, claro. En una fiesta conoció a Rebeca, una chica gótica que le hablaba de los misterios de la sangre y que su mayor sueño era deborar a su novio. Barbie tomó de manera muy literal las palabras de Becky... la venganza estaba cerca, recordaba aquella imagen de su esposo en la marcha del día del orgullo gay y se le venían a la mente todos sus proyectos rotos: su renuncia a una prestigiosa universidad, la familia perfecta, la casa perfecta.... DEBÍA ANIQUILAR A QUIEN LE QUITÓ TODO ESO.
Una noche llegó a la casa de su marido, quien a esas alturas ya convivía con Kevin... tomó un garrote de Baseball y le dió en la nuca a los dos "putos maracos" que arruinaron su vida.
Cargó los cadaveres rumbo al sótano y se dió el mayor de los manjares sangrientos...
Así aniquiló a unos 1000000000 soldados estadounidenses... y se volvió la mujer esencia de Bin Ladem.
Nadie sospechó que se volvería una especie de obesa sexual adicta ... su libido era tan alta que dejaba muerto s a sus amantes.
Una sobredosis de drogas le hizo imaginar cientos de cosas: desde cerdos que volaban, visitas a otras galaxias, sexo con aliens... y la peor de todas: que alcanzaría el mayor de los extasis en una silla eléctrica.
Como no encontró nada igual, se conformó con dar la mayor potencia a una máquina para secar el pelo en una peluquería... tomó una manguera y se roció se agua... y kaboommmmmm!!!!
Su muerte fue instantanea 100000000 volts de una, le fundieron el cerebro.
Su familia al recibir el cadaver de su hija ( y que nunca supieron de la vida post casorio que llevó) la velaron pensando en el hermoso ángel que fué en su adolescencia...
Aunque su rostro dice claramente otra cosa....



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