Thursday, April 24, 2008

Fetichismo sexual

El fetichismo sexual fue descrito por vez primera por Alfred Binet, aunque, en realidad, lleva existiendo desde hace mucho tiempo. Es un tipo de parafilia, donde el objeto afectivo es inanimado o se centra en una parte del cuerpo. El término surgió de 'fetiche', concepto general que originalmente refería a un objeto que contaba con poderes sobrenaturales o un objeto creado por humanos con poder sobre otras personas.

Existe una teoría fundamentada en las impresiones conductuales. Postula que las personas jóvenes cuando se masturban van desarrollando un patrón particular. Los objetos que se encuentran cerca en los momentos de masturbación tienden a convertirse en objetos que desencadenan la excitación en el futuro. El individuo −según esta teoría− asocia el objeto con el placer y el orgasmo.

Entre los fetiches más comunes se encuentran: pies, botas, pelo, peinados, guantes, pelucas, piercing, ropa interior, pañales, prendas de goma, piel, látex, nylon... Algunas telas son más comunes como fetiches. Quizás porque forman una especie de 'segunda piel' que actúa como sustituta de la misma. La piel, la goma y el látex son de las más usadas como fetiches por ser más flexibles y tener brillo, exagerando así algunos aspectos de la dermis

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Los fetiches sexuales pueden ser partes del cuerpo, como la cabeza, el vello –o su ausencia-, las piernas, los pies o los pechos... Son formas específicas del cuerpo más que la persona como individuo. Esto puede explicar la costumbre de la era premoderna China en la que se fracturaban y comprimían los pies, así como el amplio uso del corsé en el siglo XIX, y −más recientemente− el implante de senos en Occidente.

Es importante distinguir entre objetos de deseo predilectos y fetiches. El objeto de deseo predilecto no limita las posibilidades de disfrute, al contrario, incita y suscita el propio fluir del deseo. El fetichismo como parafilia, por el contrario, supone una limitación al disfrute ya que si no está presente, resulta muy difícil o imposible la activación sexual.

Una vez más insistimos en que cuando hablamos sobre parafilias, como diagnóstico clínico, debe quedar claro que sólo puede considerarse como problema cuando interfiere en su desempeño social y afecta la vida sexual, o cuando puede suponer daño para la persona o para los otros. Uno de los síntomas más fácilmente apreciables por el propio afectado es su creciente y progresiva incapacidad para la excitación sexual sin la presencia del fetiche.

¿Crees que todos contamos con objetos de deseo sexual preferidos? ¿Cuáles son los tuyos? ¿Hay algún fetiche que llame tu atención en particular? ¿Conoces casos de fetichismo?

3 Opinaron en esta cuestión:

Anonymous said...

botoncito

Patricio Fisos said...

...Que los Ojos sirvan a quienes Contemplan las verdades no a quienes solo miran el instinto vago...

Patricio Fisos said...

Por Ultimo...
Vuestro Blog sale de lo común mostrado la Ventana de los Horrores carnales así como tanto del instinto del humano que sujeto a la Idiotez se gesta de ser superior con los seres que asemeja como inferiores...

Latigazos para vos!