Friday, February 29, 2008

Historia de una joven alérgica al agua

Retiro todas mis malas bromas a la Sile, a Ramón y otras personas por no bañarse... existen dramas como este, donde el agua puede ser fatal.


Ashleigh Morris, de 19 años , sólo puede mantenerse un minuto bajo la ducha e igual queda con heridas.

La historia de la niña alérgica al agua que sufre cuando se baña

Su propia transpiración es capaz de cubrir su cuerpo con ronchas. El simple contacto de su piel con el agua la llena de ampollas al punto que demora dos horas en recuperarse del dolor de esas heridas.
Se llama Ashleigh Morris, tiene 19 años, estudia periodismo y sufre una extraña enfermedad llamada "Urticaria Acuagénica" . En palabras sencillas, es alérgica al agua.
"La gente lo encuentra difícil de creer, siempre cuando les cuento me dicen ¡Dios mío, cómo no te bañas! lo que me hace sentir muy sucia, cuando me considero muy limpia" le dijo al periodico inglés "Daily Mail" la chica que puede mantenerse sólo un minuto bajo la ducha.
Asheligh Morris desarrolló la extraña enfermedad a los 5 años , cuando la atacó una aguda amigdalitis que la trataron con una excesiva dosis de penicilina.
Esto acabó con la enfermedad inicial, pero le dejó otro problema.
"De pronto me empezaron a salir ronchas cada vez que me duchaba o nadaba" recuerda la universitaria.
"Al principio traté de ignorarlo pero fue empeorando progresivamente, así que fui al dermatólogo" - recuerda.

Cambio de vida

Tras largos exámenes, el especialista concluyó que la penicilina que le habían recetado había alterado los niveles de histamina en su cuerpo, causando la aparición de la Urticaria Acuagénica, enfermedad que no tiene cura ni tratamiento. La chica tenía 14 años
"Tal como muchas personas a las que le cuento mi problema, yo misma no lo creía, pero pronto fui cayendo en la seriedad de mi enfermedad. Estuve llorando horas pero después me repuse".
Tras cinco años cargando esta enfermedad , de la que se estima en el mundo no hay más de un puñado de enfermos, Ashleigh ha ido construyendo hábitos para evitarse el agua y lo que le provoca.
De ser una joven muy activa, dejó los deportes y cualquier cosa que la hiciera transpirar. Siempre asegura estar en lugares que tengan aire acondicionado y siempre lleva un paraguas en su auto.
Su familia y su novio desde hace tres años, Adam, la han apoyado en todo, aunque admite que su condición "hace que los momentos íntimos con él sean un poco difíciles".
Dormimos con una sábana entre los dos , y si ha transpirado no puedo acercarme a él".

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